La estética del Senado de la República reabrió sus puertas.
Aunque varios medios publicaron que se acababa de inaugurar y que solo atendía a la senadora morenista Andrea Chávez y a sus allegadas, lo cierto es que los cortes de cabello, arreglos de barba y peinados para las y los legisladores ya son una práctica añeja en el recinto legislativo.
El salón de belleza existe desde 2007 en la antigua sede de Xicoténcatl y desde 2011, con la apertura del nuevo edificio, trasladaron ahí sus servicios.
Sin embargo, tuvo su auge durante la presidencia de Emilio Gamboa al frente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), entre 2015 y 2018.
Eso sí, atendía a los legisladores que lo requirieran, sin distinción.
Pero ahora, según revelaron medios como Reforma, muchos senadores morenistas no estaban siquiera enterados de su existencia.
Cabe mencionar que suspendieron sus servicios el sexenio pasado, desde agosto de 2018, cuando Ricardo Monreal como presidente de la Junta dio la orden argumentando un tema de austeridad.
Pero, con Adán Augusto López al frente de la Jucopo, se reanudó el servicio.
La actual presidenta de la Mesa Directiva, la morenista Laura Itzel Castillo, negó que se trate de un privilegio financiado con recursos públicos. Afirmó que cada quien paga sus servicios y no lo consideró una mala opción, toda vez que, dijo, deben estar presentables.
“No es nada fuera de lo normal. Existe en la Cámara de Diputados y Diputadas y aquí en la Cámara de Senadores y Senadoras”, declaró.
“Quiero decirles que cada una de las senadoras paga el servicio que se hace. No se les está pagando el peinado, ni el maquillaje, ni la pintura, ni nada de estas cosas”, añadió, “todas y todos tenemos que estar bien presentados para venir a las sesiones”.
Tras la polémica, el local fue inhabilitado y en su acceso se pusieron sellos con la leyenda “Dirección General de Resguardo Parlamentario”.
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