Un grupo de políticos locales en Sant Antoni de Portmany, Ibiza, ha desatado un debate inusual al plantear quitar espacios de futbol en los patios de las escuelas por considerarlo un deporte “sexista” y “violento”. La iniciativa, impulsada por la concejala de Unidas Podemos, Angie Roselló, propone que los campos de futbol que ocupan gran parte de los recreos sean sustituidos por áreas de juego más “inclusivas y no competitivas”, con el argumento de que la tradicional presencia del futbol relega a las niñas a los márgenes de los patios escolares.
Según Roselló, los terrenos de futbol suelen abarcar hasta el 80% del espacio disponible y son usados mayoritariamente por niños, lo que, en su opinión, reproduce dinámicas desiguales desde edades tempranas. Por ello, además de disminuir superficies de hormigón, propone crear zonas verdes, sombra natural y espacios de juego colectivos mixtos que, insiste, favorecerían la convivencia equitativa entre alumnas y alumnos.
La polémica ha crecido al sumar el respaldo del portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Antonio Lorenzo, quien calificó al futbol como una “práctica deportiva tóxica” y aseguró que en algunos colegios ya se han adoptado medidas para orientar los patios hacia actividades más naturales y pacíficas. Para Lorenzo, el futbol, a diferencia de otras disciplinas, podría generar conflictos de convivencia porque “los niños imitan lo que ven”.
La propuesta fue rechazada por el equipo de gobierno municipal al considerar que vulnera la autonomía de los centros educativos, y desde la oposición, especialmente el Partido Popular, se ha criticado la medida como un despropósito que ignora que el futbol también puede ser practicado por niñas y contribuir al desarrollo físico de los estudiantes.
Según Roselló, los terrenos de futbol suelen abarcar hasta el 80% del espacio disponible y son usados mayoritariamente por niños, lo que, en su opinión, reproduce dinámicas desiguales desde edades tempranas. Por ello, además de disminuir superficies de hormigón, propone crear zonas verdes, sombra natural y espacios de juego colectivos mixtos que, insiste, favorecerían la convivencia equitativa entre alumnas y alumnos.
La polémica ha crecido al sumar el respaldo del portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Antonio Lorenzo, quien calificó al futbol como una “práctica deportiva tóxica” y aseguró que en algunos colegios ya se han adoptado medidas para orientar los patios hacia actividades más naturales y pacíficas. Para Lorenzo, el futbol, a diferencia de otras disciplinas, podría generar conflictos de convivencia porque “los niños imitan lo que ven”.
La propuesta fue rechazada por el equipo de gobierno municipal al considerar que vulnera la autonomía de los centros educativos, y desde la oposición, especialmente el Partido Popular, se ha criticado la medida como un despropósito que ignora que el futbol también puede ser practicado por niñas y contribuir al desarrollo físico de los estudiantes.
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