Pep Guardiola volvió a acaparar los reflectores esta semana al expresar de manera contundente su dolor por los conflictos que hoy marcan al mundo, justo después de participar en un concierto benéfico a favor de Palestina en Barcelona. En una rueda de prensa previa a un partido del Manchester City, el técnico español rechazó la violencia y la falta de empatía frente a las crisis humanitarias que ha visto en las noticias, desde Gaza y Ucrania hasta Sudán, y se preguntó por qué, con todos los avances tecnológicos y comunicativos, “aún nos seguimos matando”.
Guardiola insistió en que la humanidad está ante imágenes que muestran sufrimiento cotidiano y que es imposible permanecer indiferente. Para él, proteger la vida debería ser la prioridad y no un tema político. “Lo que está pasando frente a nosotros son nuestros problemas como seres humanos”, dijo, subrayando que su postura no responde a ideologías sino a una defensa fundamental de la dignidad humana.
El entrenador también hizo referencia a un caso reciente en Estados Unidos donde dos ciudadanos, Renee Good y Alex Pretti, fueron asesinados por agentes de Immigration and Customs Enforcement (ICE), un hecho que ha generado protestas y debate sobre el uso de la fuerza por parte de autoridades migratorias. Guardiola cuestionó cómo se puede justificar esa violencia en un país que se considera avanzado.
Su discurso fue más allá de una simple condena: fue un llamado a la acción para que la sociedad trabaje colectivamente en favor de un mundo más justo. Dijo que seguirá usando su plataforma pública para alzar la voz por las víctimas y fomentar una cultura de respeto y ayuda hacia quienes sufren, especialmente por el bien de las generaciones futuras.
Guardiola insistió en que la humanidad está ante imágenes que muestran sufrimiento cotidiano y que es imposible permanecer indiferente. Para él, proteger la vida debería ser la prioridad y no un tema político. “Lo que está pasando frente a nosotros son nuestros problemas como seres humanos”, dijo, subrayando que su postura no responde a ideologías sino a una defensa fundamental de la dignidad humana.
El entrenador también hizo referencia a un caso reciente en Estados Unidos donde dos ciudadanos, Renee Good y Alex Pretti, fueron asesinados por agentes de Immigration and Customs Enforcement (ICE), un hecho que ha generado protestas y debate sobre el uso de la fuerza por parte de autoridades migratorias. Guardiola cuestionó cómo se puede justificar esa violencia en un país que se considera avanzado.
Su discurso fue más allá de una simple condena: fue un llamado a la acción para que la sociedad trabaje colectivamente en favor de un mundo más justo. Dijo que seguirá usando su plataforma pública para alzar la voz por las víctimas y fomentar una cultura de respeto y ayuda hacia quienes sufren, especialmente por el bien de las generaciones futuras.