Jorge Sánchez dejará al Cruz Azul para convertirse en refuerzo del PAOK de Grecia con contrato hasta 2029, en una transferencia que está prácticamente cerrada y que representa un regreso al futbol europeo para el lateral derecho mexicano. El movimiento se da en medio del mercado de invierno y con la mira puesta en consolidar su lugar en la Selección Mexicana rumbo al Mundial 2026, un objetivo que ha motivado esta decisión profesional.
La salida de Sánchez se suma a la creciente lista de mexicanos que optan por dar el salto al Viejo Continente en este mercado, junto a Álvaro Fidalgo, que ya firmó en España con el Betis, y Obed Vargas, quien recientemente fichó por el Atlético de Madrid, reforzando la tendencia de jugadores nacionales que buscan competir en ligas europeas para elevar su nivel competitivo.
Para la Selección Mexicana, este tipo de movimientos puede ser positivo si Sánchez logra consolidarse como titular en un equipo que pelea por títulos en Grecia y participa en competencias europeas. El reto de competir a otro ritmo, con exigencias tácticas distintas a la Liga MX, puede ayudarle a afinar detalles defensivos y aportar más consistencia al Tricolor. Sin embargo, el nivel de la liga griega no es equivalente al de las principales de Europa, por lo que la intensidad de cada semana será clave para determinar si realmente eleva su juego.
En definitiva, su traslado a Grecia representa tanto una oportunidad de crecimiento individual como un contraste sobre si el paso por ligas de menor perfil puede traducirse en un beneficio tangible para el Tri de cara a la Copa del Mundo 2026.
La salida de Sánchez se suma a la creciente lista de mexicanos que optan por dar el salto al Viejo Continente en este mercado, junto a Álvaro Fidalgo, que ya firmó en España con el Betis, y Obed Vargas, quien recientemente fichó por el Atlético de Madrid, reforzando la tendencia de jugadores nacionales que buscan competir en ligas europeas para elevar su nivel competitivo.
Para la Selección Mexicana, este tipo de movimientos puede ser positivo si Sánchez logra consolidarse como titular en un equipo que pelea por títulos en Grecia y participa en competencias europeas. El reto de competir a otro ritmo, con exigencias tácticas distintas a la Liga MX, puede ayudarle a afinar detalles defensivos y aportar más consistencia al Tricolor. Sin embargo, el nivel de la liga griega no es equivalente al de las principales de Europa, por lo que la intensidad de cada semana será clave para determinar si realmente eleva su juego.
En definitiva, su traslado a Grecia representa tanto una oportunidad de crecimiento individual como un contraste sobre si el paso por ligas de menor perfil puede traducirse en un beneficio tangible para el Tri de cara a la Copa del Mundo 2026.