Buscar

Plan Michoacán: avances en 2025 y pendientes para 2026

Al cierre de 2025, el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia muestra algunos avances, aunque también revela retos que siguen sin resolverse. Este plan fue diseñado para reducir la violencia extrema en Michoacán, desarticular criminales y devolver seguridad a comunidades que han sufrido durante años el embate del crimen organizado.

Entre los logros más visibles están la detención de figuras delictivas de alto impacto y una mayor presencia coordinada de fuerzas federales y estatales en zonas históricamente violentas. En algunos municipios, las cifras de homicidios, secuestros y extorsiones han tendido a la baja, y hay más cooperación entre diferentes órdenes de gobierno. Además, se han fortalecido programas sociales en comunidades vulnerables para generar alternativas al reclutamiento criminal.

Sin embargo, los pendientes son grandes y urgentes. A pesar de la presencia policial, muchas comunidades siguen sintiendo miedo, con organizaciones sociales denunciando extorsión y amenazas. La falta de una inteligencia preventiva sólida y de mecanismos de alerta temprana ha permitido que grupos criminales reaccionen con ataques, como incendios o agresiones a civiles y bienes, cuando sienten presión de las autoridades.

Además, la estrategia aún lucha por consolidar una colaboración efectiva entre fiscalías estatales y federales. La investigación criminal muchas veces sigue siendo lenta, con carpetas sin avance claro y pocos procesos judiciales culminados en sentencias firmes. Sin justicia rápida y eficaz, la impunidad se mantiene como un mal hábito que debilita la confianza en las instituciones.

Para 2026 es imprescindible completar la estrategia con inteligencia y protección social: fortalecer el trabajo de investigación, ampliar la presencia civil de seguridad con respeto a derechos humanos, invertir en educación y empleo para jóvenes y construir políticas de prevención que no dependan solo de operativos.

El Plan Michoacán ha colocado bases, pero requiere de una política sostenida de inteligencia, justicia y desarrollo social. La seguridad duradera exige una estrategia completa, constante y con resultados claros para las familias michoacanas.