Los datos que publicó el INEGI sobre la balanza comercial de México en 2025 ofrecen información relevante sobre la actividad económica del país. Y, más allá de los datos técnicos, el resultado ayuda a entender el panorama económico y político de México, tanto hacia afuera como hacia adentro.
México cerró el año con un superávit de 771 millones de dólares, tras años de déficit sostenidos. El origen de este cambio está en el desempeño del sector exportador, pues en 2025 las exportaciones totales alcanzaron un récord de 664 mil 837.2 millones de dólares, con un crecimiento de 7.6% anual, impulsado principalmente por las exportaciones no petroleras, que aumentaron 9.3%.
En el plano internacional, las cifras confirman la importancia estratégica de México para Estados Unidos. De acuerdo con datos oficiales del propio gobierno estadounidense, México se consolidó como su principal comprador de exportaciones, desplazando a Canadá y concentrando 15.81% del total de sus ventas al exterior. En un contexto de tensiones proteccionistas y discursos nacionalistas en Washington, la fortaleza del intercambio muestra que la integración económica es hoy un hecho estructural difícil de revertir. Para el gobierno de Donald Trump, México no es sólo un vecino incómodo en el debate migratorio y de tráfico de drogas, sino un socio económico central.
Pero el superávit también tiene implicaciones internas. Estos resultados fortalecen al empresariado mexicano, especialmente a los grandes grupos industriales vinculados al comercio exterior. Esto les otorga mayor capacidad de negociación frente al Estado y frente a otros actores económicos. Esta relevancia en el plano de la política y la economía nacionales es clave en un contexto de concentración de poder en el Ejecutivo y de contrapesos institucionales debilitados, con un Congreso dominado por la 4T, una Suprema Corte alineada con el gobierno y la desaparición o erosión de órganos autónomos.
En estas circunstancias, el sector exportador emerge como uno de los actores cuya voz el gobierno no se puede dar el lujo de ignorar, especialmente por el peso que tiene ante el que probablemente sea su mayor desafío: la relación con Estados Unidos.
México cerró el año con un superávit de 771 millones de dólares, tras años de déficit sostenidos. El origen de este cambio está en el desempeño del sector exportador, pues en 2025 las exportaciones totales alcanzaron un récord de 664 mil 837.2 millones de dólares, con un crecimiento de 7.6% anual, impulsado principalmente por las exportaciones no petroleras, que aumentaron 9.3%.
En el plano internacional, las cifras confirman la importancia estratégica de México para Estados Unidos. De acuerdo con datos oficiales del propio gobierno estadounidense, México se consolidó como su principal comprador de exportaciones, desplazando a Canadá y concentrando 15.81% del total de sus ventas al exterior. En un contexto de tensiones proteccionistas y discursos nacionalistas en Washington, la fortaleza del intercambio muestra que la integración económica es hoy un hecho estructural difícil de revertir. Para el gobierno de Donald Trump, México no es sólo un vecino incómodo en el debate migratorio y de tráfico de drogas, sino un socio económico central.
Pero el superávit también tiene implicaciones internas. Estos resultados fortalecen al empresariado mexicano, especialmente a los grandes grupos industriales vinculados al comercio exterior. Esto les otorga mayor capacidad de negociación frente al Estado y frente a otros actores económicos. Esta relevancia en el plano de la política y la economía nacionales es clave en un contexto de concentración de poder en el Ejecutivo y de contrapesos institucionales debilitados, con un Congreso dominado por la 4T, una Suprema Corte alineada con el gobierno y la desaparición o erosión de órganos autónomos.
En estas circunstancias, el sector exportador emerge como uno de los actores cuya voz el gobierno no se puede dar el lujo de ignorar, especialmente por el peso que tiene ante el que probablemente sea su mayor desafío: la relación con Estados Unidos.