Por Arturo Madrigal
El 9 de enero, por disposición federal, comenzó a nivel nacional el registro obligatorio de números celulares vinculado a la identidad de los usuarios, una medida que, de acuerdo con el gobierno, forma parte de una estrategia para combatir delitos como la extorsión y el fraude telefónico.
En envozmx salimos a las calles de la Ciudad de México a conocer el sentir de los ciudadanos sobre este nuevo registro, una norma que consideraron como invasiva a la privacidad y sobre la cual manifestaron desconfianza.
El 9 de enero, por disposición federal, comenzó a nivel nacional el registro obligatorio de números celulares vinculado a la identidad de los usuarios, una medida que, de acuerdo con el gobierno, forma parte de una estrategia para combatir delitos como la extorsión y el fraude telefónico.
En envozmx salimos a las calles de la Ciudad de México a conocer el sentir de los ciudadanos sobre este nuevo registro, una norma que consideraron como invasiva a la privacidad y sobre la cual manifestaron desconfianza.
“Si fuera una medida preventiva de la forma en la que lo pintan según de una forma muy tranquila siento que estaría bien... pero no creo que lo vayan a usar solo por un fin políticamente correcto, siento que es una invasión a la privacidad del usuario y al final del día ¿qué garantiza que el gobierno tenga nuestros datos de una forma tan sin filtros?”, cuestionó Ximena, estudiante universitaria.
André Castelo, trabajador de una productora, escuchó hablar del tema en medios de comunicación. También opinó que es una disposición que incrementa el control del gobierno sobre los ciudadanos.
“Estamos entrando en una época en una sociedad que ya es extremadamente controlada, en el aspecto de que ya todo va a estar controlado, ya no se hace nada sin que el ‘Gran Hermano’ lo sepa... entonces es parte de la sociedad que ya estamos teniendo”, comentó.
Axel Hernández, gestor de proyectos, señaló que, ante el clima de inseguridad que se vive en México es una buena idea vincular las líneas telefónicas con la identidad. Sin embargo, consideró que el gobierno no tiene la tecnología para salvaguardar los datos personales de los usuarios.
“Han habido muchas filtraciones relacionadas a instituciones gubernamentales las cuales avalan ante nosotros como población que no tienen control cibernético ni tecnológico para poder ofrecernos garantías de que no se va a filtrar la información… creo que no está tan padre. Me parece peligroso para la ciudadanía, me parece peligroso para el consumidor”, mencionó.
César, estudiante, también mostró sus inquietudes sobre la seguridad de los datos.
“Al final de cuentas todos tenemos miedo de nuestra privacidad, cómo se van a manejar los datos, anteriormente creo que se hizo una recolección de datos, creo que se perdieron y por ahí andaban regados, entonces siento que, si se va a hacer que sea con control exacto de todos los datos”, dijo.
En su conferencia mañanera del 23 de enero, la presidenta Claudia Sheinbaum insistió que el registro tiene como fin que haya más seguridad y que se use menos el teléfono para la comisión de delitos. Por su parte, los ciudadanos entrevistados pusieron en duda que pueda cumplirse este objetivo.
“No lo creo, porque las personas que extorsionan siempre están cambiando de número, siempre primero es un número pero después esa misma persona puede llamar de otro número, entonces no creo que eso se vaya a combatir”, expresó Valeria, estudiante de psicología.
“No, realmente yo creo que te lo están disfrazando con esa condición el proceso de control... todas las situaciones o la mayoría de las situaciones de extorsión pues las hacen desde dentro de penitenciarías, entonces ¿cómo me dices que lo quieren regular cuando desde ahí adentro les dan los teléfonos y desde ahí hacen su trabajo ellos como si fuera un ‘call center’?”, cuestionó André.
Ximena también manifestó sus dudas sobre los propósitos gubernamentales.
“Si no logramos que una carpeta de investigación se siga no creo que el hecho de una extorsión pueda arreglarse tan rápido como ellos pretenden hacerlo”, dijo Ximena.
El registro obligatorio tiene como fecha límite el 30 de junio de 2026 y debe realizarse en centros de atención a clientes o en plataformas digitales de las empresas telefónicas presentando identificación oficial con fotografía y la CURP. De no registrarse la línea será suspendida a partir del 1 de julio.
A pesar de lo anterior, Ximena y André rechazaron registrar sus líneas telefónicas.
“Lo seguiría sin registrar, la verdad, porque ya ni siquiera me lo das como una opción, tú como gobierno no me estás dando la opción de ‘ah, puedes registrarlo para que sea algo más seguro para ti, para el tema de extorsiones’ y todo eso, no, me lo estás imponiendo desde el momento uno”, dijo la estudiante.
“No, no es algo que tenga dentro de mis planes y la verdad es que estoy muy ocupado, trabajo mucho normalmente y mi tiempo libre no lo voy a ir a registrar a dar de alta mi número, no”, expresó André.