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El "parche inteligente" del IPN que podría salvar miles de pies este 2026

Uno de los problemas más preocupantes para el bienestar de los mexicanos y para la medicina, sin duda es el desarrollo de pie diabético. Las cifras son aterradoras: una pequeña herida mal cuidada puede terminar en amputación en cuestión de semanas. Y el problema es que muchas veces, cuando el paciente nota la infección, ya es demasiado tarde porque la diabetes afecta la sensibilidad y la vista.

Ante esta problemática, desde principios de 2024, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) ha desarrollado una propuesta para prevenir complicaciones, mediante una innovación que parece sacada de una película futurista.

Investigadores del Centro de Investigación en Ciencia Aplicada y Tecnología Avanzada (CICATA), Unidad Morelos, liderados por la Dra. Francisca Villanueva Flores, han desarrollado un parche dérmico inteligente que revoluciona la prevención de complicaciones en heridas crónicas.

No se trata de un simple curita, pues hablamos de nanotecnología aplicada a una alarmante realidad en México. El parche está hecho de biopolímeros naturales modificados y contiene nanopartículas de curcumina (un compuesto antiinflamatorio potente). Lo brillante es su mecanismo de "aviso": el material es sensible al pH de la piel.

En una herida sana, el pH tiene cierto nivel de acidez. Pero cuando las bacterias empiezan a colonizar la herida (es decir, se genera una infección), el pH cambia y se vuelve más alcalino. El parche del IPN detecta este cambio químico, que es invisible al ojo humano y reacciona liberando el principio activo exactamente cuando se necesita y cambiando de propiedades para atacar bacterias y hongos.

En otras palabras, el parche actúa como un médico de guardia de tiempo completo sobre tu herida. Si detecta peligro, libera la medicina; si la herida va bien, solo protege. Esto no solo acelera la cicatrización (reduciendo el tiempo de recuperación significativamente), sino que evita el uso indiscriminado de antibióticos, el cual puede provocar (y ha generado) mayores daños a largo plazo.

Aún falta la aprobación de COFEPRIS para su distribución, pero para los miles de mexicanos que cuidan a un familiar mayor o con diabetes en casa, esto servirá como agente de alto valor, pues ya no dependerán de adivinar si la herida se encuentra en óptimas condiciones. Esta tecnología, pensada para ser accesible y llegar a zonas rurales donde no hay hospitales de especialidad cerca, es la definición de medicina preventiva democrática.

Además, el IPN complementa esto con el desarrollo de plantillas instrumentadas con sensores para prevenir la aparición de la úlcera, analizando la pisada del paciente. Sin duda, un ejemplo del alto potencial médico de nuestro país.