Vapes ilegales, ventas visibles: el negocio que la reforma de prohibición no ha frenado
Miércoles, 28 de enero del 2026 a las 09:30
Por Andrea Velasco
El pasado 16 de enero de 2026 entró en vigor en México la prohibición de vapeadores y cigarros electrónicos. El decreto reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley General de Salud. La iniciativa fue enviada al Congreso por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y aprobada por la mayoría en la Cámara de Diputados y el Senado. Sin embargo, esto no ha detenido su venta —ahora ilegal— en la Ciudad de México, ya que el consumo personal no fue prohibido como tal.
Enenvozmxrecorrimos varios puntos donde encontramos venta de vapeadores expuestos a la vista del público. En negocios dedicados a otros productos, al preguntar por cigarros electrónicos, los vendedores los sacan de escondites. También se comercializan en redes sociales y WhatsApp, con entregas en puntos intermedios y ofertas al mayoreo.
La reforma prohíbe en todo México la adquisición con fines de comercialización, producción, fabricación, transporte con fines comerciales, almacenamiento, importación, exportación, distribución, comercio, venta y suministro de cigarrillos electrónicos y vapeadores, así como “todos los actos de publicidad y propaganda” para su consumo. No obstante, “se exceptúa de la prohibición su consumo y posesión”, siempre y cuando no sea con fines de venta.
En el mercado de Tepito, sobre la calle Jesús Carranza, hay varios puestos consecutivos con venta de vapeadores y cigarros electrónicos. Los precios van desde 50 pesos por pieza —que en mayoreo baja a 30 pesos— hasta 100, 150, 250 y 450 pesos, estos últimos con hasta 36 mil fumadas. “Depende la marca y las fumadas”, explican los vendedores.
Acomodados en hilera por precios y marcas, los comerciantes ofrecen una amplia gama de sabores: dulce, mango tabaco, uva, algodón de azúcar, fruit lollipops, fresa-plátano, sandía-morazul, cheesecake de fresa con sandía, e incluso sabores atribuidos a artistas. “De la marca Iplay llegó este, pero la verdad no lo he probado; es de Natanael Cano, es una colaboración. Todos son originales y van garantizados: lo abres y, si no funciona, te lo cambio sin problema”, comentó uno de los vendedores.
Algunas cajas incluyen un código QR para comprobar su autenticidad. En ciertos puestos ofrecen precios de mayoreo a partir de 10 piezas, con descuentos de20, 30 o hasta 50 pesos por unidad. En otros, el descuento es de 10 pesos por pieza a partir de 5 vapeadores.
La multa por la venta, producción y comercialización de vapeadores va de uno a ocho años de prisión, además de sanciones económicas que van de 100 a 200 mil veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), lo que equivale a aproximadamente de 11 mil 300 pesos a más de 20 millones de pesos.
En un local de la alcaldía Azcapotzalco, donde venden dulces, regalos y juguetes, también se comercializan vapeadores, aunque ahora ocultos. “Sí tengo, deja los saco”, dijo la vendedora, quien los mostró desde una caja escondida. “Ya los tuvimos que guardar; ya ni donde vamos a surtir están a la vista y van a subir de precio, por lo menos 100 pesos más”, advirtió. En ese local, un vapeador de la marca Flonq costaba 200 pesos, mientras que en Tepito el mismo producto se vende en 100 pesos.
Antes, afuera del Metro Indios Verdes, los vapeadores estaban a la vista. Ahora continúan vendiéndose, pero de forma clandestina. En un puesto de venta de espejos, el comerciante sacó una bolsa negra y dijo: “Ahorita tengo estos, en 100 pesos el que quieras”. Agregó que podía conseguir sabores por encargo, pero pidió discreción: “me preguntas bajita la baisa”.
En la alcaldía Gustavo A. Madero hay un local de ropa, dentro de una vitrina, aún se exhiben vapeadores. Hay menos variedad de marcas, pero precios más elevados: 420, 480 y el más económico en 180 pesos, con venta de mayoreo a partir de 50 piezas.
Otro punto de venta es la Alameda Central, a un costado de Bellas Artes. Los puestos han disminuido considerablemente. Policías señalaron que fue “por órdenes de la jefa de Gobierno”, mientras que los comerciantes afirman que es “porque viene el Mundial y no quieren dar mala imagen” o porque “se fueron de vacaciones”. Aun así, no fue difícil localizar la venta de cigarros electrónicos, acomodados en el piso y señalados con un letrero fluorescente que decía “vapes”. “Mira, de 50 pesos tengo estas tres filas y de aquí para arriba suben de precio”, explicó un vendedor.
Venta ilegal de vapeadores en CDMX
Unos pasos adelante, en un puesto donde venden accesorios para fumar marihuana, inciensos, aretes y pulseras, también ofrecen vapeadores. La vendedora se aseguró de que no hubiera policías y dijo: “Mira, ven”. Abrió una caja grande llena de dispositivos. “El que quieras a 100 pesos; ahorita lo que quiero es sacarlos porque está muy caliente, pero tengo de todos los sabores”, afirmó.
“Este pedo es por Marlboro y esas marcas, imagínate cómo se ponen, porque esto sale más barato. Ahorita ya tumbaron todo; donde compraba ya no hay nada, ahora venden peluches. Si tú eres consumidor y lo traes, mejor guárdalo”, relató.
Cuando se aprobó la reforma, el diputado Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), explicó que la modificación al artículo 282 elimina cualquier sanción para quienes consumen o poseen estos productos para uso personal.
No obstante, hay lugares donde la venta sí fue cancelada. Por ejemplo, en plazas comerciales como Parque Interlomas, donde antes había un local que los vendía y ahora se encuentra vacío. En Espacio Interlomas, donde también se comercializaban, hoy el local vende termos. En su momento, los precios en esa zona eran elevados: desde 350 pesos hasta 600 o 700 pesos.
Comercios donde cancelaron la venta de vapeadores
Antes de la aprobación de la reforma, los vendedores de vapeadores usaban grupos exclusivos de Facebook para publicar una amplia variedad de productos, mientras los compradores solicitaban marcas y sabores específicos. Tras la prohibición, la actividad en estos grupos disminuyó: ahora hay pocas publicaciones, principalmente de consumidores que buscan productos de forma anónima, y los vendedores operan de manera discreta ofreciendo entregas en estaciones del Metro, a domicilio o mediante enlaces privados de WhatsApp, manteniendo la venta activa pero menos visible, con mensajes breves, ofertas y ventas al mayoreo.
Venta en Facebook de vapeadores
A una semana de la entrada en vigor de la reforma, la venta de vapeadores persiste: algunos ocultos, otros visibles y muchos más a través de redes sociales, aunque con mayor discreción. Aún es pronto para saber si la venta de vapeadores realmente se erradicará o si, como advirtieron varios legisladores durante la discusión de la ley, apenas estamos presenciando el inicio de un mercado negro en expansión.